Tertulia literaria

Celebrábamos con amigos el comienzo del verano del 2009 cuando se nos ocurrió la idea. ¿Y si organizamos una tertulia sobre los libros que vayamos leyendo?

Era el tiempo en que Millenium, la controvertida trilogía de Stieg Larson, andaba pegando fuerte y decidimos que ese sería nuestro primer tema.  Así que en septiembre nos reunimos diez amigos para intercambiar nuestras impresiones al respecto. Ninguno eramos especialistas en literatura, ni siquiera nos teníamos por grandes lectores, la verdad.

Al mes siguiente repetimos. Y volvimos a repetir un mes después. Nos fuimos dando cuenta de lo mucho que nos gustaban esas veladas en donde cada cual hablaba de anécdotas, reflexiones o aspectos de su vida que  hasta entonces eran desconocidas por los demás, al calor de lo que nos sugerían nuestras lecturas compartidas. Y fue un descubrimiento.

Decidimos entonces abrir el círculo, invitando a amigos de amigos a través de un grupo de Google. Ninguna de nuestras reuniones mensuales contaban con menos de una docena de personas. Y siempre había alguien nuevo dispuesto a sumarse. Así conocimos nuevos autores y géneros, ya que la variedad de los participantes supuso un progresivo enriquecimiento de nuestro horizonte de gustos y conocimientos.

En el verano de 2010 decidimos hacer una página en Facebook. Fue entonces cuando le pusimos a esa actividad el nombre de “Las tertulias del desayuno”.  ¿Por qué ése, si nos reuníamos los viernes a las 8 de la tarde?  Sencillamente porque quisimos desde el principio imprimir a esas reuniones de una frescura y espontaneidad  que evocara esas ocasiones en las que uno se encuentra conversando sin artificios a primera hora de la mañana, recién levantado.

Un club de lectura, pues. Abierto a todas las personas interesadas sin excepción, rotatorio (es decir, que admita la asistencia a alguna de las reuniones sin la obligación de ir a todas) participativo (de modo que cualquiera pueda proponer y presentar un libro a debate, de cualquier género literario), cuya programación sea inclusiva y respetuosa, ya que su objetivo es la promoción de la lectura y el intercambio.

Con estos mimbres llevamos pues funcionando casi 7 años. Un libro al mes, haced la cuenta. Más de 500 participantes en distintos momentos, aunque el record de asistencia haya sido de 35 en diciembre de 2012. Por entonces nos reuníamos en el café Isadora de Malasaña. Había gente que venía de fuera y que posteriormente montaron tertulias similares en sus localidades de origen (Segovia, Málaga, Baleares, Valencia).  A través de las páginas de Facebook  – LAS TERTULIAS DEL DESAYUNO Y LA TERTULIA VIRTUAL (O SEMIPRESENCIAL) DEL DESAYUNO- seguimos colaborando y mantenemos el contacto con ellos.

Y aquí en Madrid, en septiembre de 2013 nos trasladamos al local de la Asociación Cultural Guindostán por razones de espacio y porque se produjo un feliz encuentro con  los compañeros que la promovían, ya que coincidimos plenamente en nuestra visión del hecho cultural y la cultura. De modo que desde entonces hemos pasado a ser una más de sus actividades propias y nos seguimos reuniendo en Ardemans 5  los últimos viernes de cada mes, con independencia de nuestra participación activa en el resto de las actividades .